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lunes, octubre 16, 2017

Somos parte de un «todo»

Soñé que era una mariposa que volaba por el cielo. Después me desperté. Y ahora me pregunto si soy un hombre que soñó ser una mariposa o soy una mariposa que sueña ser un hombre”. Chuang Tsu



¡Es la vida! Jorge Luis Borges decía que: «no hay hecho, por humilde que sea, que no implique la historia universal y su infinita concatenación de efectos y causas». Somos sistemas de energía abiertos. Hay quien intenta funcionar únicamente con su propia energía, dosificándola al máximo y usándola sólo para sobrevivir. Ciertamente no es una buena estrategia, porque sabemos que llega un momento en que los sistemas cerrados se colapsan y mueren.

También podemos elegir realizar intercambios reequilibrantes con los demás sistemas que nos rodean eligiendo la solidaridad energética, que es una respuesta emocionalmente más ecológica. La generosidad emocional es una fuente inagotable de energía limpia y renovable.

La Ley de la Interdependencia de la ecología afirma que «todas las formas de vida dependen entre sí». No somos emocionalmente autosuficientes, somos el producto de la influencia mutua. Todo lo que hacemos o dejamos de hacer tiene un impacto en nuestro mundo interior y exterior, del que somos responsables. El efecto boomerang se pone en marcha y, tarde o temprano, recibimos la devolución de lo que hemos emitido y, a menudo, con intereses.

«Porque cuando una mariposa mueve sus alas, una brisa recorre el mundo; cuando una mota de polvo cae al suelo, el planeta entero pesa un poco más; y cuando das un pisotón, la tierra se sale ligeramente de su curso. Siempre que ríes, la alegría se propaga como las ondas de un estanque; y cuando estás triste, nadie, en ninguna parte, puede ser realmente feliz[i].»

La vida responde siempre propagando como un eco lo que surge de cada uno de nosotros. Si no nos gusta lo que recibimos será preciso estar más atento a lo que emitimos. Es mucho lo que entre todos podemos hacer y mejorar.

Mercè Conangla y Jaume Soler

domingo, octubre 15, 2017

Ya lloraste, ya sufriste, incluso te deprimiste. Ahora te toca que vivas

Cuando una relación llega a su fin, es importante seguir adelante. No importa quién termine la relación, si fuiste tú o tu pareja, finalmente será una decisión que confrontará tus sentimientos y sensaciones. Encontrar tu felicidad será un proceso y aquí te contamos cómo hacerlo.



Busca una mano amiga

Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece”, Thomas Fuller.

Es normal que tengas momentos de angustia y tristeza cuando has salido de una relación. Una mano amiga o familiar, con la que has creado vínculos fraternales fuertes, siempre será un soporte para ti. Recuerda que debe ser una persona incondicional y paciente.

Si estás escuchando una canción que te recuerda a tu ex y tienes el impulso de enviársela, necesitarás URGENTEMENTE tu polo a tierra. Acude a tus mejor amigo o amiga y evita ese tipo de situaciones.

No te autocastigues

Al finalizar una relación, puede pasar que te repitas frases como: “Hice todo mal”, “No merezco a nadie”, “Todo fue mi culpa”. Debes entender que eres una persona normal, con errores y virtudes como todas las personas. No te insultes, aprende, reconoce y empieza a amarte con una actitud autocrítica y constructiva.

En esta etapa debes frenar este tipo de pensamientos y hacer una autoevaluación más benigna. Así podrás conectarte contigo mismo.

Afrontar el dolor y saber decir adiós, es la mejor manera de comenzar de nuevo.

Crea tu propio ritual de despedida

Lo dejó dicho Gustavo Cerati, “Poder decir adiós es crecer” y ya que decidiste vivir un nuevo comienzo, puedes inventar un pequeño acto protocolario para decir adiós. Actividades como: enterrar los regalos que dejó tu expareja con tus amigos, escribir una carta y quemarla o una fiesta de despedida, te liberarán y permitirán que sigas adelante.

Cuando tu ex haya desaparecido de tu vida, te darás cuenta que comenzarás un nuevo periodo y una nueva identidad, aprenderás a conocerte mucho mejor. ¿Y tú? ¿Qué ritual harías para sentirte mejor?

¡Es hora de premiarte!

Si crees que mereces elogiarte ¡Hazlo!, basta con mirarte al espejo y contemplar el reflejo. No importa si es egocéntrico, date el gusto. Si llevas un tiempo sin buscar a tu expareja, ¿por qué no disfrutar de una comida contigo mismo para premiarte?

El estrés daña el organismo, así regálate un día de spa, medita o realiza cualquier actividad que canalice este mal síntoma. Al darte bienestar, te darás cuenta de lo bien que puedes sentirte.

Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír”. Anónimo.

Construye nuevas metas

Es normal que tengamos proyectos futuros con nuestra pareja, pero si tu relación ya terminó, es hora de forjarse nuevos proyectos de vida. En este punto, ya existe una desvinculación y te darás cuenta que tu ex, cada día será menos importante.

Piensa qué quieres hacer con tu vida, un nuevo proyecto profesional, tal vez estudiar o aprender a bailar. Si llegaste a esta etapa del duelo, habrás sentido que perdiste mucho tiempo y lo único que quieres es recuperarlo, entonces elabora tu plan y empieza a ejecutarlo.

Ten presente estos consejos cuando sientas que todo está perdido, serás libre y comenzarás una vida llena de felicidad ¡Tú te lo mereces!

PHRÒNESIS

sábado, octubre 14, 2017

Inteligencia emocional: la clave del éxito

La inteligencia ha sido definida como un atributo o capacidad de comprender, razonar, aprender, saber y resolver problemas. Al mencionar esta facultad del ser humano podemos pensar de inmediato en personajes de la talla de Albert Einstein, Leonardo Da Vinci, Marie Curie, Garry Kasparov, Hipatia de Alejandría, o Stephen Hawking. Así que podríamos afirmar que las personas inteligentes tienen un gran “entendimiento” y gozan de un buen “intelecto”, suelen desempeñarse en varias áreas de manera magnífica y desarrollan proyectos formidables.


Para los psicólogos, la inteligencia, a secas, se relaciona directamente con la capacidad cognoscitiva y un conjunto de funciones mentales (cerebrales) superiores como la atención, la memoria, el cálculo, la capacidad de asociación y la razón, el lenguaje, la praxia (sistema de movimientos coordinados en función de un resultado o de una intención), la gnosia (capacidad que tiene el cerebro para reconocer información previamente aprendida como pueden ser objetos, personas o lugares a través de nuestros sentidos) y las funciones ejecutivas.

Las funciones cerebrales superiores crecieron en paralelo con el aumento del tamaño cerebral y terminaron confiriéndole a nuestra especie las particularidades que hoy la caracterizan y la diferencian de las otras especies. Si reconocemos que existen funciones cerebrales superiores, nos podríamos preguntar si existen también funciones mentales inferiores, y la respuesta es sí; y más adelante las volveré a mencionar.

La interacción social es clave

Se sabe que las funciones cerebrales superiores se consiguen y se van desarrollando gracias a nuestra interacción social y una adecuada nutrición desde la infancia, en cambio, las funciones cerebrales inferiores están determinadas genéticamente y, nos limitan en nuestra conducta para responder o reaccionar al ambiente que nos rodea. Entonces un dato que vale la pena tener en cuenta es que las funciones superiores son mediadas culturalmente.

El hecho de que “conozcamos” tiene una profunda relación con nuestra interacción con las demás personas. Cuando entramos en contacto con otros seres humanos vamos adquiriendo esa conciencia acerca de nosotros mismos, aprendemos a descifrar y a emplear los símbolos, que, a la vez, nos van a permitir pensar cada vez de manera más compleja.

Entonces se hace importante recalcar que una buena interacción social, nos permite acercarnos a un mayor conocimiento, unas mejores posibilidades para actuar y finalmente nos permite exhibir unas funciones mentales más sólidas y eficientes.

Todo esto es válido en personas que no tienen un trastorno del desarrollo neurológico que implique una discapacidad intelectual importante. Es decir, un trastorno que comience durante el periodo del desarrollo y que incluya claras limitaciones del funcionamiento intelectual como también del comportamiento de adaptación en las áreas conceptual, social y práctica.

Ahora, para diferenciar una función mental inferior de una función mental superior, me valdré de un ejemplo:

Cuando un bebé llora porque tiene frío, hambre o le duele algo, estamos hablando de una función mental inferior, porque se trata de una reacción al medio ambiente. Pero si el mismo niño llora porque quiere llamar la atención de sus padres o hace un berrinche porque quiere una pelota que ha visto en una vitrina, es ahí cuando estamos frente a una función mental superior, ya que se trata de una manera de comunicarse que ocurre en la interacción con los demás.

¿Qué son las funciones cerebrales superiores?

La estudiosa en el tema Louise Bérubé, ha definido las funciones cerebrales superiores como esas capacidades que ponen en juego:
  • La integridad de un sistema de organización de la información que nos aportan los órganos de los sentidos (tacto, vista, olfato, oído, gusto).
  • La rememoración o recuerdo del aprendizaje anterior.
  • La integridad de los circuitos cerebrales (corticales y subcorticales) que sustentan nuestro pensamiento.
  • La capacidad de tratar dos o más informaciones o eventos de manera simultánea.

Para resumir, la inteligencia es esa capacidad que tenemos los seres humanos de elegir, entre varias posibilidades, aquella opción más adecuada para la resolución de nuestros problemas. Como esta cualidad se relaciona con la interacción social, la llamada estimulación temprana de los niños, que tanto se recomienda entre el primer año de vida y los cinco años, es muy importante para luego poder hacer frente a la etapa de aprendizaje que se da durante la etapa escolar.

La inteligencia no se relaciona únicamente con “saber más cosas”, sino que se trata de poner en juego nuestros sentidos (oído, vista, gusto, etc.), conocimientos y aptitudes en las acciones de cada día; y por esto somos capaces de enfrentar distintos obstáculos que pueden ir desde la resolución de un crucigrama, un acertijo, un problema matemático, expresarnos correctamente en público o hablar varios idiomas con fluidez.

¿Inteligencias múltiples?

Como una alternativa nueva a la definición anterior de inteligencia, apareció a principio de los años ochenta del siglo pasado, un psicólogo de la Universidad de Harvard llamado Howard Gardner, con la teoría de las inteligencias múltiples, y con esta rompió el paradigma de la existencia de una inteligencia única. Para Gardner los seres humanos contamos con ocho tipos de inteligencia:
  • Inteligencia lingüística y verbal (correcto empleo del lenguaje).
  • Inteligencia naturalista (capacidad de observar el entorno natural de manera científica).
  • Inteligencia interpersonal (relacionarse muy bien socialmente).
  • Inteligencia intrapersonal (capacidad de sopesar nuestra forma de actuar).
  • Inteligencia visual y espacial (ligada a imaginación y creación mediante imágenes).
  • Inteligencia corporal y cenestésica (destreza física, deportiva y desempeño corporal).
  • Inteligencia musical (expresión a través de la música).
  • Inteligencia lógico matemática.

Esto tiene interés práctico, en lo vocacional, por ejemplo. Algunos psicólogos especialistas en el área suelen analizar a un postulante para desempeñar un cargo. Por esto vemos que no basta una hoja de vida muy grande (estudios y experiencias laborales), sino también el desempeño con un grupo de trabajo, la manera de manejar las emociones, la forma de expresar las ideas, la capacidad para resolver conflictos, la forma de ubicarse en el espacio, etc.

La inteligencia emocional ¿Qué es y para qué nos sirve?

Por si no fuera poco, a esas ocho inteligencias que acabo de mencionar se adicionó la llamada inteligencia emocional (IE) que sin duda fue un concepto revolucionario en su momento. Con este concepto, Daniel Goleman, un psicólogo estadounidense, se atrevió a presentar un modelo basado encinco elementos claves que se consideran los componentes de la inteligencia emocional, a saber:
  • Autocontrol emocional (capacidad de controlar impulsos y retrasar las recompensas inmediatas).
  • Autoconocimiento o conciencia emocional (habilidad de reconocer e identificar las emociones propias, así como el origen de las mismas).
  • Automotivación.
  • Empatía (capacidad de conectar con emociones o motivos de los otros).
  • Habilidades sociales (capacidad de establecer adecuadas relaciones interpersonales, gestionar conflictos, comunicarte con claridad, ser asertivo e influir en los demás).
La inteligencia emocional, aunque incluye el coeficiente intelectual de una persona, también contiene otros aspectos muy interesantes como la motivación, el optimismo, la expresión de emociones y el manejo equilibrado de las mismas, tanto en uno mismo como individuo aislado como en las relaciones con las otras personas.

Un dato muy importante que se desprende de la inteligencia emocional es que la misma está determinada por las habilidades sociales del individuo. Algo de lo que hablé en un artículo anterior.

De manera resumida, lo que plantea Goleman en su teoría es que, en contraposición a un desempeño cognoscitivo y académico, elementos como la capacidad para motivarse a uno mismo, la capacidad de trabajar de manera persistente y en forma armoniosa para alcanzar una meta y la habilidad de lograr empatía al relacionarse con los demás determinan en mayor o menor medida la consecución de una buena calidad de vida y una sensación de satisfacción interior.

Lo anterior nos explica por qué algunas personas que conocemos, pese a tener un buen coeficiente intelectual, pueden llegar a tener menos éxito profesional que otras personas que con un discreto desempeño cognitivo consiguen mejores oportunidades tanto laborales como sociales.

Al igual que la inteligencia cognitiva, mencionada inicialmente, la IE se puede manifestar desde etapas tempranas de la vida, con algunas capacidades adquiridas como una adecuada escucha, la sociabilización y buenos niveles de empatía. Este tipo de inteligencia puede considerarse tan o más significativa, en la medida que se relaciona con lo que sentimos nosotros, con nuestros semejantes y, en definitiva, con nuestra percepción de bienestar.

La IE nos permite estar en contacto con diferentes niveles de altruismo, percepciones y las emociones. Este tipo de inteligencia no se aplica únicamente a la conciencia de los sentimientos propios, sino que incluye la posibilidad de conseguir, reconocer y trabajar de la mejor manera con las emociones y actitudes de las personas que nos rodean.

En la IE la memoria juega un papel importante ya que es el centro en el que quedan almacenados los recuerdos y experiencias vividas que pueden generar una y otra vez (durante la evocación) emociones tales como alegría, tristeza, lástima, asco, miedo, éxtasis, horror, entre otras.

La importancia de la IE está en el hecho de que permite a las personas entrar en contacto íntimo con las emociones propias, y además las hace ser sensibles (compasivas) y empáticas respecto a situaciones o fenómenos que les rodean. Es conocido que, personas con una buena IE son las que suelen liderar actividades de solidaridad y cooperativismo.

¿Cómo desarrollar nuestra inteligencia emocional?

Es importante que sepas que los factores más determinantes en la IE son la educación recibida e interacción social, la herencia y las experiencias durante la infancia. Para hacer cambios en esta hay que dedicar tiempo, constancia y esfuerzo.

● En los niños:

Se puede lograr el desarrollo y mejoramiento de las habilidades sociales e IE empleando estímulos apropiados, en el entorno familiar, primero, y luego en el ámbito escolar. Es muy importante que el niño esté en contacto sano y real (no virtual) con otras personas de su entorno e implementar procesos de enseñanza socio-emocionales, y no centrarse únicamente en el rendimiento académico o las notas alcanzadas en matemáticas, por dar un ejemplo.

Es importante que las personas adultas se concienticen y permitan que el niño no reciba una formación centrada solo en los logros intelectuales. Es decir, la IE debe trabajarse todos los días y de forma contundente y dando ejemplo cada día. Es primordial establecer un vínculo apropiado padres-hijos, con la familia, con el entorno próximo, y eso lo favorecerá en el desarrollo de autonomía y una buena capacidad de integrarse socialmente.

● En adultos:
  1. Se ha visto que el manejo con estrategias cognitivo conductuales (aprender a modificar tus pensamientos y conductas que los acompañan) pueden ser de gran utilidad si el entrenamiento es hecho por un profesional en salud mental competente en esa área.
  2. Trabaja diariamente en desarrollar la capacidad de aceptar y perdonarte (autocompasión).
  3. Trabaja en detectar las emociones que están detrás de tus actos. Busca conectar con tus emociones y trata de entender de qué manera te afectan. Cuando algo o alguien te haga actuar o sentirte de una determinada manera, detente unos momentos, reflexiona sobre la emoción que hay detrás, y busca su origen.
  4. Amplia tu vocabulario emocional. No te quedes en las emociones básicas (alegría, tristeza, miedo, enojo, sorpresa y angustia). Trata de encontrar las palabras justas que definan lo que te está pasando. En lugar de decir “estoy triste” busca el matiz exacto o más parecido a lo que experimentas “decepcionado”, “herido, “maltratado”. Sé concreto y específico en el momento de lidiar con tus emociones. Es muy importante que definas lo que te pasa con la mayor exactitud posible.
  5. Evita hacer juicios sobre la forma en que te sientes. Es decir, no trates de calificar tus emociones. No las consideres como algo bueno o malo, sino como una valiosa fuente de información de lo que te está ocurriendo. Se recomienda reconocer dichas emociones y obtener toda la información que puedas acerca de las mismas y buscar dentro de ti las razones probables de aparición.
  6. Descubre el mensaje escondido en tu actitud y lenguaje corporal. Aprende a ver cómo se comporta tu cuerpo cuando debes enfrentar un desafío de cualquier tipo, esto puede serte útil para reconocer lo que puede estar ocurriendo en tu interior.
  7. Evita juzgar las reacciones de los otros y acostúmbrate a pensar qué sentimientos podrían haberse presentado en esa persona antes de reaccionar en la forma en que lo hizo. Es decir, intenta ponerte en sus zapatos. Esto te ayudará a ser más comprensivo y a mantener el control.
  8. Consigue una libreta, la mejor que puedas y anota (a mano) tus sentimientos diarios. Al parecer esta práctica se relaciona con una disminución en la actividad de la amígdala, reduciendo la intensidad emocional.
  9. Expresa tus emociones de manera asertiva (sin efectos adversos para ti ni para los demás). Se recomienda la siguiente fórmula: “Me siento X (emoción) cuando haces o dejas de hacer Y (conducta) en la situación Z”. Ten en cuenta: definir concretamente la emoción X (sorprendido, asustado, decepcionado, etc.), siempre expresa la emoción en primera persona (YO me siento) y comunica la conducta Y que te provoca dicha emoción que sientes, pero no hagas juicios, y al final termina expresando con claridad lo que necesitas. Evita las frases que comienzan por tú o ustedes y van seguidas de un juicio, reproche, insulto o acusación. Te dejo un ejemplo: “Yo me siento decepcionado con la empresa porque llevo diez años en el área de contabilidad y no me han hecho un ascenso laboral a pesar de mi buen desempeño”.
  10. Realiza diariamente ejercicios de reflexión, meditación y toma de conciencia.
Identificar y conocer cómo y cuáles son las emociones que manejamos a diario nos permitirá obtener una respuesta más grata del medio que nos rodea. La IE influye bastante en la toma de decisiones y en el desarrollo integral de cada cual.

El cultivar las habilidades sociales permite que hagamos una adecuada lectura de las necesidades afectivas de quienes nos rodean, para lo que hemos de aprender a manejar herramientas valiosas como la intuición, la escucha empática, la comunicación asertiva y, ante todo, el respeto por los demás y por nosotros mismos.

El concepto de IE debe ser entendido como algo integrativo, que implica tanto una parte intelectual como una emocional. Si ambos aspectos se integran y actúan en forma armónica, la persona tiene más opciones de bienestar por delante.

DRA. IRIS LUNA

viernes, octubre 13, 2017

¿Por qué no encuentro pareja? 5 razones que aclararán tus dudas

Esta es una pregunta que muchas personas se hacen cuando se plantean la idea de las relaciones que no tienen. No hay una respuesta clara al hecho de que no encuentres pareja, pero sí hay algunos motivos que podrían convertirse en tu falla en el amor.



Tu sexualidad te pide a gritos que encuentres a alguien que te llene por completo. Por lo que, te das a la tarea de buscar a la persona ideal para el puesto. Sin embargo, ¿Qué sucede cuando la búsqueda se complica? ¿Tal vez los motivos de esta búsqueda se encuentran dentro de ti?

Mucho se ha dicho de las razones psicológicas que te pueden llevar a tomar esta postura ante las relaciones. Puede que estés pensando más en la exploración de tu sexualidad, en lugar de buscar una pareja estable. Así como, tal vez, no le has prestado atención o realmente no lo has notado del todo.

Uno de los Life & Business Coach y capacitadores más reconocidos de Latinoamérica. Ha fundamentado sus estudios en lo que considera el problema de esta situación que cada vez aumenta en los solteros.

Según el experto en relaciones de Match.com para México, Mario Guerra, este es uno de los temas que preocupa a más personas cada vez. Sobre todo, en la realidad actual que sufre la condición de pareja frente a la era digital.

El conferencista y psicoterapeuta ha estudiado y establecido una serie de motivos por lo que posiblemente no encuentras el amor. Las razones son variadas, si aún no encuentras tu media naranja, puede que alguno de estos motivos sean el problema.

La baja autoestima te hace difícil establecer relaciones con las personas a tu alrededor…

Puede que te estés viendo a ti, como alguien que no es suficiente para el otro. Ese tipo de pensamientos te colocan en desventaja ante la posibilidad de encontrar el amor. La baja autoestima afecta varios aspectos de tu vida, pero especialmente reduce tu capacidad de relacionarte con otros a tu alrededor.

Si este es el motivo que no te permite encontrar pareja, debes evitarlo a toda costa. Si tu actitud ante la vida se encuentra por el suelo, estarás en una muy mala posición. No le transmitirás seguridad a nadie, si no logras convencerte de que la tienes. Además, puedes caer en el riesgo de la dependencia emocional en tu relación de pareja. 

Debes evitar los pensamientos de rechazo que cree tu mente, ante la idea de encontrar el amorío ideal. En lo que Guerra define como la “profecía autocumplida” no puedes permitir fijar tus relaciones en esto. La idea es que mejores tu contacto con otros, en lugar de provocar que se alejen de ti.

El escritor de “Los claroscuros del amor” señala que si tu autoestima es el problema debes buscar ayuda profesional. Con la idea de poder mejorar tu salud mental, y volverte una persona completamente segura. ¡Reencuéntrate con tu capacidad de amar!

¿Buscas en tu posible pareja una imagen idealizada o perfecta?

Si la respuesta es sí, ya sabes cuál es la razón por la que aún no encuentras el amor. Esto tiene mucho que ver, con el nivel de expectativa que generas sobre la persona que está interesada en ti. Generalmente, buscas atribuir a las personas que conoces ciertas características que nunca han sido parte de su personalidad. Con la intención de idealizarlo o ajustarlo a lo que es tu pensamiento del “hombre o la mujer ideal”. Es común y una actividad casi inconsciente, comparar a tus actuales relaciones con amoríos del pasado.

Lo que logras con ello es desanimarte acerca de la persona que estás conociendo actualmente. Ya que, empiezas a notar lo que le falta a tu actual posible amor, en comparación a tu pareja anterior. Es como si pensaras que nadie estará a la altura de tus antiguas relaciones que funcionaron en su momento.
Esto te puede interesar: Sedentarismo: ¿Cómo construir el hábito de hacer ejercicio?

Tus recuerdos, tal vez estén interviniendo en tu capacidad de encontrar una nueva relación estable. No debes preocuparte de encontrar a tu amor perfecto, solo debes buscar alguien que te quiera de manera auténtica. El factor sorpresa siempre te ayudará.

Si estás en la disposición de compartir tu sexualidad con alguien realmente auténtico, podrás conseguir a tu media naranja. Las diferencias son algo aprovechable, no algo que debes tomar como un problema para dar marcha atrás.

Ambos, tendrán muchas cosas que aprender del otro, esa es la idea de iniciarse como pareja. Lo importante es que logres desprenderte de tus ideales del pasado. Con esto, te estás permitiendo descubrir nuevas formas de conectar con alguien que realmente valga la pena conocer.

¿Te estás ocupando más de tu sexualidad que de sentar cabeza?

Puede que en tu cabeza esté la idea de encontrar pareja, pero tus acciones no se relacionan con ese pensar. Los lugares en los que estás buscando definen la dirección en la que vas. Socializar es la base para encontrar las relaciones, pero donde lo haces tiene ciertas implicaciones.

Difícilmente, si te la pasas en aplicaciones de ligue vayas a encontrar a la persona indicada. No es algo que sea imposible, pero generalmente esas aplicaciones están dirigidas a la sexualidad de los usuarios. Los amoríos de sexo casual, tiene una base que no siempre es fácil modificar hacia una relación estable.

Debes tener en cuenta que los lugares en los que buscas serán determinantes para el rumbo de tu manera de relacionarte. Si estás en un sitio online orientado a la sexualidad, posiblemente los usuarios en ella busquen ese tipo de relaciones. Si de verdad quieres encontrar una pareja no es recomendable que uses estos medios. En su defecto, podrías usar redes sociales más orientadas a entablar amistades o conocer gente.

Mario Guerra, apuesta en sus estudios a la diversificación de tus posibilidades socializando más. Si estás en búsqueda de relaciones estables, las aplicaciones dirigidas al ligue te parecerán una pérdida de tiempo. Posiblemente las veas como algo negativo para tu objetivo.

Por lo que, la manera en la que inicias una relación será determinante. No debes apresurarte, la idea es que todo fluya sin preocupaciones. Debes enfocarte en conocer personas con intenciones de amistad y ver cómo continúan las cosas entre ustedes. Tal vez tu pareja ideal, sea en primera instancia tu mejor amigo.

El problema radica en tu modo de relacionarte desde el concepto de “amor distorsionado”…

Si te encuentras en un punto de confusión sobre lo que quieres hallar en tu pareja, esta posiblemente sea la razón de tu soltería. Debes enfocar tus pensamientos sobre qué quieres obtener del amor cuando se presente en tu vida. De esta forma, te será más sencillo notar cuando lo tengas frente a ti.

Cuando encuentras las razones que quieres cubrir con una relación, tienes mejor visión en el momento en el que la persona indicada toque a tu puerta. Las dudas deben estar resueltas en todos los aspectos, inclusive en lo referente a tu sexualidad.

Si tienes problemas para encontrar pareja, no es por las personas que te rodean sino por como las estás percibiendo. Debes tener un pensamiento más abierto al relacionarte con las personas de tu entorno. De esta forma, encontrar el amor no será algo que te perturbe, más bien será algo que fluirá de manera espontánea.

Las mejores cosas se encuentran cuando dejas de buscarlas, esto aplica también para las relaciones. Por lo que, no te compliques y tu media naranja llegará.

Bienestar 180

jueves, octubre 12, 2017

Pasos para amarte incondicionalmente

Cuando no logras amarte a ti mismo, no puedes sentirte plenamente feliz. Si no te tratas bien y no te respetas ¿Cómo esperas que los demás lo hagan? O ¿Cómo vas a amar a alguien más si no te das el valor que seguramente tienes?



En su conferencia “Enamórate de ti”, Walter Riso nos enseña lo siguiente: amarte a ti mismo, es aceptarte tal y como eres. Reconocer que eres una persona con cualidades y defectos. No se trata de resaltar solamente tu lado bueno, sino también, aprender a aceptar cuando fallas y aprender de ello. Enamorarte de ti es un proceso en donde paso a paso encontrarás tu misión, aprenderás sobre autocontrol, a incrementar tu autoestima y autoelogiarte. Todo esto, sin cruzar la línea del narcicismo.

Aprende a conocerte

Haz una autoevaluación consciente y honesta de lo que eres o no, y analiza cuál es tu plan de vida para reflexionar sobre ello. Claro está, que la forma más efectiva de hacer esto, es por medio de un profesional, terapia o coaching. Así será más fácil tener un concepto objetivo por parte de este, que te ayudará a ver esos detalles de la vida que tú no has percibido.

Practica también haciendo una lista de tus puntos fuertes y débiles. Coge una hoja o un documento en tu computador y separa en dos columnas estos puntos, escribiendo todo lo que se te venga a la cabeza. Cuando termines, lee y analiza qué de esto es cierto o si es un prejuicio propio.

Evita las comparaciones

Es difícil evitar compararse con los demás, siempre vemos “a alguien con mejor físico” o “más hábil”. ¡Las comparaciones son odiosas! Puedes escoger fuentes de inspiración, pero no para sentirte inferior sino como motivación. Un deportista que haya superado sus obstáculos en la vida o un exitoso empresario que con discapacidades físicas logró salir adelante, pueden servirte de inspiración para cumplir tus metas.

Siempre vas a encontrar que hay alguien mejor o alguien peor. La comparación es un juego en el que siempre vas a perder, no la practiques.

Sé independientemente emocional

¿Temes a estar solo? ¿Te cuesta confiar en ti? Muchas veces nos apegamos a cosas y no caemos en cuenta que no nos aportan nada bueno, se convierten en adicción. Estas nos llevan a extremos y evitan que aprendamos a soltar. Recuerda los apegos nos privan de la libertad.

La forma más sana de encontrar la felicidad y amarte a ti mismo, es liberándote de todos aquellos apegos.

¿Tienes una relación sentimental en la que sientes que dependes emocionalmente de tu pareja? Si sabes que te hace daño y que aún así no la puedes dejar, debes empezar un proceso de independencia y amor propio.

Mejorar tu autoestima

En su libro y conferencia “Enamórate de ti”, Walter cuenta todo acerca de la autoestima. ¿Te sientes físicamente agradable? ¿Sientes que no puedes lograr algo? Debes eliminar estos malos autoconceptos y trabajar en mejorar tu autoestima.

Practica decirte cosas bonitas frente a un espejo y ¿Por qué no escribirte una carta? Ponte nuevos retos y empréndelos, todo esto hará que mejores el concepto que tienes de ti.

Realiza actividades que le den bienestar a tu cuerpo

Practicar la meditación, hacer ejercicio o dormir las horas adecuadas, harán que tu cuerpo se sienta feliz. Otra actividad que muchas veces no tenemos en cuenta es nuestra alimentación. Muchas veces creemos que por comer grasas o azúcares en exceso, somos felices, pero no nos damos cuenta el daño que nos hacemos.

Es mucho mejor equilibrar los alimentos que ingieres y darles la importancia que requieren. A la hora de la cena, también deja tu celular al lado y disfruta de la comida junto a tus seres queridos. Si haces todas estas actividades, tu cuerpo te lo agradecerá.

PHRÒNESIS

miércoles, octubre 11, 2017

Tres formas de mantener los hábitos saludables

Somos criaturas de costumbres, de eso no queda la menor duda. Se necesita una buena cuota de energía e intención dentro de nuestra mente, para conseguir parar un instante e intentar hacer las cosas de forma diferente a la que estamos acostumbrados.



Hay comportamientos y habilidades muy arraigados en nosotros, como cepillarnos los dientes, nadar, montar bicicleta o conducir el auto. Cuando comenzamos a realizarlas, teníamos que pensar paso a paso en cómo hacerlas.

A continuación, comparto con ustedes tres consejos de la especialista en el tema, Stacy Peterson, y estoy convencida de que pueden serles de utilidad para modificar esos hábitos que nos alejan del bienestar.

1. Abandonar el enfoque de todo o nada

Los grandes propósitos pueden ser muy motivadores al principio, pero intentar cambiar demasiadas cosas a la vez es muy probable que nos lleve a la frustración y abandono de los objetivos propuestos con tanto entusiasmo. En su lugar, es preferible comenzar con cosas pequeñas. Por ejemplo: Si deseas mejorar tus hábitos alimenticios, comienza por tomar decisiones equilibradas y saludables en una comida y construir desde allí.

Descubre tus comidas saludables para el desayuno – harina de avena, huevos, cereal integral, yogur griego, fruta – y asegúrate de comerlas diariamente. Luego concéntrate en la cena (haz tu menú semanal) y mantén los alimentos apropiados y recomendados por la nutricionista. Finalmente, organiza tus comidas del medio día.

Cada pequeña modificación que dura en el tiempo te acercará más al objetivo que te planteas.

2. Buscar oportunidades para hacer cambios

¿Te gustaría ser más atlético y estar en forma? Antes de inscribirte para una maratón de 10Km, intenta caminar un extra de cinco a 10 minutos unas pocas veces al día. Opta por tomar las escaleras cuando puedas e ir a dar un paseo rápido cuando te encuentres sentado demasiado tiempo.

Céntrate en el objetivo y aprovecha cada momento que tengas para moverte. Tu cuerpo y mente lo van a agradecer.

3. Paciencia y perseverancia

Realiza un seguimiento de tus cambios positivos con un diario de alimentos o actividades para que puedas reflexionar sobre ellos. Recuerda siempre que puede llevar tiempo para que veas grandes resultados, y eso está bien.

Si la pérdida de peso es tu objetivo general, céntrate en los comportamientos que te ayudan a llegar más allá de la escala solo. Es importante celebrar tus logros cotidianos, no importa cuán grandes o pequeños. Con el tiempo cosecharás las recompensas de un estilo de vida más saludable y una mejor calidad de vida.

Aunque el cambio es difícil, los caminos hacia diferentes maneras de pensar y comportarnos pueden ser creados y fortalecidos con intención, tiempo y esfuerzo. Con la repetición, estos nuevos hábitos se hacen más fáciles y se convierten en la norma.

¿Cómo hacerlo?

Trata de incorporar un nuevo comportamiento en algo que ya estás haciendo de manera cotidiana. Por ejemplo: Si deseas agregar ejercicio físico a tu día, camina alrededor de la cuadra dos veces más mientras paseas al perro o vas al quiosco por el periódico o a la panadería. Si quieres hacer de la gratitud una prioridad, la próxima vez que estés en la ducha, reflexiona sobre las personas o los acontecimientos de tu vida que aprecias, y da las gracias mientras te duchas.

Determina cuál es tu pequeño cambio para instaurar esta semana, e intenta adherirte a dicho cambio. Por ejemplo: Agrega un vegetal a tus comidas del medio día y de la cena cada día. O reserva tiempo al principio de cada semana para crear un plan de comidas y lista de comestibles saludables.

Elige a un miembro de la familia, amigo o colega que podría ser capaz de apoyarte en ese cambio que estás buscando hacer. Si tienes un amigo que es un compañero de entrenamiento físico, de motivación o un gran incentivador, por favor, sé humilde y acepta su ayuda.

Elije un cambio de comportamiento coherente con tus valores, que responda a la pregunta ¿Para qué lo hago?’ Y no ‘¿Por qué lo hago?’. No escuches la voz interna que te dice que estás cansado: nuestro cerebro está muy entrenado para buscar excusas. Esa voz interior saboteadora puede llegar a ser muy pesada y convincente. Y esto último se asocia a la procrastinación, el mal hábito de retrasar actividades que deben atenderse.

También ten en cuenta que la meditación puede convertirse en un hábito fundamental. Para muchos, esta es una excelente manera de comenzar el día ya que ayuda a lidiar con el estrés cotidiano, vivir de manera consciente, estar en el presente y otras cosas más.

Cada vez más personas se dan cuenta del poder de la meditación, cuando se convierte en un hábito, pues nos puede ayudar a cambiar otros hábitos. Nos hace conscientes de nuestros procesos internos, al permitir que observemos mejor los fenómenos. Cuando no somos conscientes de nuestros pensamientos e impulsos que surgen en el fondo de nuestra mente, estos adquieren poder sobre nosotros. Pero cuando aprendemos a observarlos, los podemos soltar con menor dificultad.

La meditación puede ser un medio interesante para observar esos pensamientos, y ser más conscientes de su existencia. Una frase de Thich Nhat Hanh, líder espiritual, apoya lo anterior: “Meditar no quiere decir luchar con un problema. Meditar significa observar”.

DRA. IRIS LUNA

martes, octubre 10, 2017

Cómo Sanar la Insatisfacción Laboral y Encontrar la Plenitud en Tu Trabajo

La insatisfacción laboral es uno de los problemas más comunes actualmente.



Muchos de nosotros no estamos a gusto en nuestro trabajo. Nos levantamos por la mañana sin ganas de ir a trabajar, y estamos gran parte del día deseando que llegue el momento de marcharnos.

Y entre las personas con inquietudes espirituales, esta sensación a menudo es especialmente fuerte.

A medida que vamos creciendo a nivel interior, muchas veces sentimos que no encajamos en nuestro lugar de trabajo. Miramos a nuestro alrededor y pensamos: no me gusta nada este lugar. No me gusta cómo funciona ni lo que representa. Yo no quiero estar aquí.

¿Es este tu caso?

Si la respuesta es sí, hoy hablaremos de cómo abordar esta situación.

El trabajo es una parte muy importante de nuestra vida. Y es necesario encontrarle un sentido y un equilibrio para poder estar bien.

Cómo Afrontar la Insatisfacción Laboral

En general, cuando estamos mal en nuestro trabajo, nuestra primera reacción es querer marcharnos.

Nos imaginamos que dejamos nuestro empleo y que encontramos otro mucho mejor: un empleo que encaje más con nuestros valores, que tenga un sentido más profundo, que funcione a un ritmo más tranquilo, etc.

De entrada, puede parecer una buena idea. Si no estamos bien en nuestro trabajo, parece razonable buscar otro que nos guste más.

Pero en muchos casos no es la mejor opción.

Al menos de momento.

Depende de cada persona, por supuesto, pero en un porcentaje elevado de los casos, la mejor opción no es marcharse.

En primer lugar, porque no suele ser fácil. Todos tenemos responsabilidades económicas, y dejar nuestro empleo puede ser arriesgado si no se hace bien.

Pero por encima de todo, porque hay un motivo por el cual estamos donde estamos.

Aunque en apariencia pueda parecer que estamos en un lugar que no tiene nada que ver con nosotros, en el fondo todo tiene un sentido. Todo pasa por algo.

Y nuestra alma está deseando que lo cumplamos.

Lo que el Universo Espera de Ti

Cuando alguien quiere realizar un cambio importante en su vida laboral, hay dos grandes obstáculos que se suele encontrar.

El primero es no saber qué hacer. Muchas personas sienten que no están bien en su trabajo, pero no saben qué otras opciones considerar.

Y el segundo es no saber cómo llevarlo a la práctica. Hay personas que sí saben qué les gustaría hacer, pero no ven la manera de hacerlo realidad.

En los dos casos hay un deseo de cambiar, pero falta un camino claro que permita hacerlo.

Y cuando sucede esto, suele ser un indicador de que cambiar no es la mejor opción. En general, la vida nos da señales más o menos claras cuando tenemos que cambiar de rumbo. Y si no nos las da, lo más probable es que de momento lo mejor sea quedarnos (esto no es 100% infalible, pero es una pista).

Si te encuentras en esta situación, es posible que te preguntes: ¿y por qué la vida me ha llevado hasta aquí? ¿Por qué me ha puesto en un lugar de trabajo que no me gusta, sin darme una opción fácil para marcharme?

Y la respuesta es muy simple: porque eres necesario.

El lugar donde estás ahora te necesita.

Y el Universo espera que te quedes.

(Por lo menos durante un tiempo.)

Cuál Es Tu Verdadero Trabajo

Es posible que al oír esto pienses: ¿necesario yo? Yo no soy necesario en absoluto. Si yo me fuera de mi trabajo, no pasaría absolutamente nada. Otra persona me sustituiría y todo seguiría igual.

Pero no es cierto.

Nada se queda igual si tú te vas. Nada es igual si tú no estás. Porque lo que tú tienes es algo que aún es relativamente escaso en este planeta: luz.

Si tú te vas, otro vendrá y hará tu trabajo, esto es cierto. Pero no será fácil que lo llene de luz igual que lo llenas tú.

Tú eres una persona con una gran luz interior, y allí por donde pasas emites tu intención sincera de estar en paz. Las personas de tu alrededor no siempre lo reconocen, pero en el fondo lo notan, y de una manera u otra se sienten tocadas por tu luz.

Por esto eres tan necesario.

Para que la humanidad pueda avanzar, es necesario que en cualquier lugar del planeta haya como mínimo una persona que intente afrontarlo todo desde la paz, el amor y el respeto. Es necesario que por lo menos haya un alma que se mantenga mínimamente en calma, incluso en los momentos más complicados, y que su luz vaya irradiando poco a poco a los demás.

Y este es tu trabajo.

Da igual que estés en una oficina, en una tienda o en una fábrica, tu verdadero trabajo no tiene nada que ver con todo esto. Tu verdadero trabajo es mantener la luz.

Si te vas, la luz baja.

Esto no significa que tengas que quedarte siempre en el mismo lugar, ni mucho menos. La vida tiene preparadas muchas sorpresas, e irán apareciendo a su debido tiempo.

Pero si en algún momento te encuentras en un lugar gris, no huyas a la primera de cambio.

Alguien tiene que transformar los lugares grises en lugares llenos de color.

Y este alguien eres tú.

Un gran abrazo,

Jan

www.jananguita.es